jueves, 26 de marzo de 2009


Que no te guste, es otra historia


La República Argentina es autentica dueña de una extensísima cantidad de tierra, a lo ancho y a lo largo. Pero en más de una oportunidad la soberanía de nuestro país fue amenazada y golpeada en algunos casos.
En esta oportunidad quisiera expresarme para rememorar un acto trascendental para la geografía de nuestro país y que bajo ningún punto de vista debe ser olvidado.
Si contextualizamos históricamente la situación en cuanto a límites se refiere, Argentina y Chile en más de una vez se trenzaron al límite de la guerra por problemas limítrofes y sin cosechar buenos resultados. Solo en 1902 se pudo realizar un plebiscito razonable e imparcial que a parte de solucionar un gran problema, le mostró al mundo que el dialogo puede mas que mil bombas en el cielo.
Cuando hablo de ese suceso no puedo dejar de relatar la vida del principal responsable de esta gesta. JOHN MURRAY THOMAS. Fue un explorador empedernido, descubridor de ríos, lagos y valles, entre otras decenas de obras en pos del Chubut, en épocas que no se hablaba de partidos políticos. Fue el primer galés en adoptar la nacionalidad argentina, en sus primeros años de vida patagónica hablaba con fluidez nuestro idioma lo que fue de gran ayuda para los galeses a la hora de hablar con el gobierno nacional y provincial por diferentes asuntos. Nació en 1847. No se sabe mucho de su vida adolescente, pero debió ser un muchacho emprendedor e inteligente ya que a muy temprana edad administraba más de una mina de carbón en Gales. A los 18 años de edad se embarca en el velero mimosa para venir con más de un centenar y medio de galeses más al chubut. A los dos meses de instalada la colonia en chubut se muda temporalmente a Buenos Aires para trabajar como contador y aprender mas a fondo el castellano. En 1874 regresa al valle como socio de Yunger (un empresario bonaerense), funda un comercio y compra 2 embarcaciones que fueron los primeros medios de transporte y conexión comercial entre chubut y el resto del país.
El 2 de enero de 1878 emprende una expedición hacia el oeste con 2 acompañantes mas, localizando un río que ya había sido marcado por Alcazaba en 1534 y la desembocadura del lago Colhué Huapi. En agosto del mismo año realiza otra expedición por el territorio volviendo al mes siguiente.

El 26 de septiembre de 1878 decide explorar más al noroeste descubriendo y allanando nuevos recodos. En esta travesía pierde a uno de sus caballos encontrándolos unos kilómetros más al este en manos de unos indios amigables con quienes emprendió una largísimo amistad.
En 1885 el teniente coronel Luís Jorge Fontana es nombrado gobernador siendo el primero de la flamante gobernación chubutense. Ese mismo año los galeses le piden a Murray Thomas que lo entreviste para hacerle saber que las tierras aptas para la actividad rural en el valle ya se están acabando y si seria posible organizar una exploración al oeste para buscar nuevas tierras y minerales. Thomas habla con Fontana quien le responde que era imposible realizar una expedición dado a la faltas de medios de financiación para la misma. A los pocos meses se le dirige nuevamente, pero esta vez no a preguntarle cuales eran las posibilidades, sino para decirle que la expedición era posible de hacer ya que calladamente el había reunido lo necesario para que se concretase. “Los rifleros del Chubut” partiendo de Rawson el 16 de octubre de 1885 para descubrir el valle cordillerano.
En 1888 Fontana designa a Thomas para encabezar la caravana que iría a poblar las tierras apuntadas por la anterior expedición,
Desde la instalación en la nueva tierra conocida por entonces como Colonia 16 de Octubre (hoy localidad de Trevelin) John Murray Thomas luchó incansablemente por los títulos de propiedad para los pobladores galeses y aborígenes que habían adquirido sus parcelas de tierra. Esto se vería dificultado por los serios conflictos territoriales con Chile. Iniciados en 1843 año en que los trasandinos ocuparon suelo argentino de Magallanes en Puerto Hambre.
John Murray Thomas decide tomar cartas en el asunto y emprende un viajar a Inglaterra para entrevistarse con la reina Victoria, y así conseguir un árbitro imparcial. Es así que logra satisfactoriamente que viniese Sir Thomas Holdich. Es así que el plebiscito se celebró bajo la supervisión del tribunal británico que vio la unánime decisión de los galeses ante su deseo de permanecer bajo el pabellón argentino, fue un factor de peso que le facilito la determinación a Holdich.
Actualmente se recuerda vagamente este acto y lo peor es que se lo recuerda mal pues, se resaltan nombres como el del Perito Francisco Moreno que hizo poco y nada en aquella jornada. Echando al olvido a un héroe para nuestro país como lo fue el acriollado Juan Murray Thomas. Después de todo lo anteriormente relatado, no es necesario resaltar el sentimiento que debieron tener los galeses por su patria adoptiva.
El Coronel Juan Domingo Perón antes de finalizar la Segunda Guerra Mundial ordenó la liberación de varios espías alemanes capturados en la Argentina por temor a que su testimonio pudiera comprometer el régimen militar del cual formaba parte el cual tenia grandes tintes y modalidades germanófilas. Así mismo, entre 1950 y 1953 firmó una larga serie de decretos secretos perdonando a no menos de 35 de ellos que habían logrado reingresar en el país luego de su expulsión a Alemania.
Actuando en conjunción con amistades de la colectividad germana, Perón limó de impurezas las declaraciones de los espías capturados en 1944 por el Jefe de Coordinación Federal, mayor Oscar Contal, que vio su trabajo limitado por las intromisiones del vicepresidente.
Entre los oficiales protegidos por Perón se encontraba Siegfried Becker, el más importante jefe del espionaje alemán en América del Sur. Durante su breve arresto firmó extensos interrogatorios curiosamente exentos de referencias a personalidades argentinas, desvaneciéndose luego sin rastro a pesar de la orden de expulsión que había en su contra.
Menos afortunado que Becker fue su principal colaborador, Hans Harnisch, un empresario y líder de la colectividad alemana forzado a olvidar los vínculos que como espía cultivó con militares argentinos.
En 1947, cuando el comportamiento argentino en la guerra ya no desvelaba a Washington, Perón deportó a un último puñado de espías, entre los cuales iba Harnisch. Prisionero en la Alemania ocupada, Harnisch produjo en detallado testimonio sobre las intrigas que se tejieron alrededor de él en el Río de La Plata. Pero su relato fue sepultado por el Departamento de Estado que no deseaba reabrir viejas heridas en Buenos Aires.
Harnisch versus Freude
Hans Harnisch llegó a Argentina en 1920. En 1936 se unió a la firma Böker & Cía. y en 1939 se afilió al partido nazi. Viajó a Alemania en 1941, donde estableció contacto con el servicio secreto Alemán Abwehr, para luego pasarse al SD.
Con sofisticados equipos de radio-enlace, el SD tejió una basta red en América Latina. Harnisch elaboró, junto con militares argentinos, planes para el intercambio de inteligencia y la compra de armamento, preparando el campo para eventuales relaciones germano-argentinas en la posguerra, mientras que los argentinos confiaban casi hasta el final un empate del Eje.
El "acriollado" Harnisch logró el acceso a importantes militares de la época, desde el General Pedro Ramírez, presidente militar de 1943 a 1944, hasta oficiales germano-argentinos, bien ubicados en la Armada.
Pero Harnisch dentro de su comunidad, tuvo un formidable rival en la preferencia de los militares argentinos. Se trata del empresario alemán Ludwig Freude que tras amasar una fortuna sobre la base de contratos estatales para su companía general de Construcciones, logró un poderío que Harnisch no podía igualar.
Freude era íntimo del general Juan Pistarini, quien amenazó con renunciar a su puesto de ministro de Obras Públicas si Freude era deportado, como lo exigían los Estados Unidos. Pero su amistad más importante fue con Perón, un vínculo que se hizo extensivo a su hijo Rodolfo Freude y a su yerno Werner Koennecke, en lo que los espías alemanes que actuaban en Argentina denominaron la clique Perón-Freude.
Llegó en 1865 a Chubut en el velero mimosa. Pronto vió la necesidad de aprender el idioma castellano, para ser así más sutil a los colonos galeses. Se dirigió a Buenos Aires a los pocos meses de asentarse en el Chubut, estableciendo un comercio. Allí practicó contaduría y aprendió el idioma castellano.
Una vez en el Chubut, de regreso, fue nombrado por el gobierno para desempeñar varias actividades como las siguientes:
· 1º Jefe de Minas y Geología.
· Ciudadano galés que adoptó la ciudadanía argentina.
· Comerciante.
· Contador y síndico en la compañía mercantil.
· Fotógrafo en la intendencia.
· Jefe del Puerto Rawson (Que hoy lleva su nombre).
· Jefe de Correos.
· Dibujante.

Cuando de Perón hablamos, se me vienen a la mente cantidad de hechos y personajes que de alguna manera marcaron la ruta de nuestro país. Y para poder explicar el ascenso del General Perón primero debemos tratar de comprender lo siguiente.
Del año 1930 al 1943 hubo una etapa conservadora en la que se acumulo muchísimo capital y el país creció considerablemente. Es cierto también que la desigualdad social fue grande y esto sirve para explicar que en el país hubo dos puntas extremas: una fue la acumulación de capital, aunque luego sobrevino una etapa de distribución con Perón, en 1943, y nos fuimos al lado opuesto, en la que el crecimiento paró, pero se distribuyó a aquellos que estaban excluidos del capitalismo “salvaje”. Esto refleja los dos extremismos que hubo; la acumulación en un principio y luego la distribución. Extremismos que nunca nos permitió conocer el equilibrio entre una cosa y otra. Antes de que comience lo que yo llamo “etapa distributiva con Perón”, hubo 3 figuras políticas emblemáticas;
El primero fue Agustín Pedro Justo (1876-1943), militar y político argentino, presidente de la República (1932-1938). Nació en Concepción del Uruguay, Entre Ríos. Fue profesor y director del Colegio Militar, fue ministro de Guerra con Marcelo Torcuato de Alvear (1922-1928). Participó en 1930 como comandante en jefe del Ejército en la revolución acaudillada por José Félix Uriburu, que derrocó al presidente Hipólito Irigoyen (1928-1930), con un ejército que se podría decir que era lo más parecido a las SS que pudo haber, recordemos que los mejores oficiales que salían del ejército eran becados a Berlín en donde se desempeñaban como oficiales en sus primeros años como militares. Es importante destacar la relevancia que le dio Justo al ejército, que en esos años no tenia grandes participaciones en la política nacional. Ya estábamos en los primeros años de la etapa conservadora. Para Principios del año 1943 Justo muere y continúa Marcelo Torcuato de Alvear.
Marcelo Torcuato de Alvear (1868-1942) fue político argentino, presidente de la República (1922-1928). Nació en Buenos Aires. Nieto del libertador Carlos de Alvear, militó, desde 1890, en la Unión Cívica Radical, Y era quien manejaba el partido. Cuando muere, continuando con el mismo triste final de Justo.
Luego aparece Roberto María Ortiz (1886-1942) se doctoró en Derecho en 1906 y resultó elegido diputado de 1920 a 1924. Tras ser ministro de Obras Públicas (1925-1928) y ocupar la cartera de Hacienda (1935-1937), fue elegido presidente de la República en 1938; durante su mandato se esforzó por restablecer la autenticidad del sufragio, por lo que tuvo que hacer frente a disturbios populares en Catamarca y Buenos Aires. Durante la II Guerra Mundial (1939-1945) mostró una clara inclinación aliadófila se doctoró en Derecho en 1906 y resultó elegido diputado de 1920 a 1924. El problema más gran que tubo Ortiz fue que llego al poder con diabetes y en ese tiempo la insulina recién estaba apareciendo en el país y le valió la vida.
Antes de morir, Ortiz, ya había delegado el poder en el vicepresidente Ramón Castillo (1873-1944), político y abogado argentino, presidente de la República (1942-1943). Nacido en Catamarca, cursó estudios secundarios en su ciudad natal y de derecho en Buenos Aires, doctorándose en Jurisprudencia en 1897. Ejerció varias magistraturas de 1907 a 1918. Fue profesor en las universidades de Buenos Aires y de la Plata. Militó en el Partido Demócrata Nacional. Fue senador entre otros desempeños. Las cosas para castillo no fueron fáciles primero porque tuvo que afrontar la perdida de los 3 referentes políticos que habían sucedido a Irigoyen y de no haber sido así hubieran pasado dos cosas; una perón no hubiese podido entrar tan fácilmente y con la cancha libre para gobernar, dos el país se hubiera inclinado a los futuros ganadores de la segunda guerra mundial, hay que tener en cuenta eso, el mundo estaba en plena guerra y argentina hasta la muerte de Ortiz había perfilado a ser un país pro-aliados, entre otras cosas en el país como en otros tantos las divisiones ideológicas que se daban eran entre germanófilos y aliadófilos cuando entra perón en 1943 inclina al país hacia lo germanófilos lógicamente porque el era del colegio militar. El durante el traspaso de presidencias que se fueron sucediendo con Justo, Alvear y Ortiz estaba en Italia donde o casualidad estaba el régimen de Benito Mussolini y ¿que iba a estudiar un coronel joven en Italia? ¿La vida de John Murray Thomas? NO nada más ni nada menos que el fascismo italiano. De ahí es de donde Perón heredó de alguna manera tantas de las cosas que se podían ver en sus desfiles y actos políticos. Bueno, la cancha estaba libre para el genio político de Juan Domingo Perón quien como di a entender anteriormente simpatizaba con los nazis lo que le permitió prolongar la tendencia que se venia gestando desde sus inicios. A principio de los años 40 en el ejercito se comienza a armar una contra-logia llamada GOU grupo de oficiales unidos, y digo contraloría porque ya se había formado una logia anteriormente llamada San Martín. Perón comienza a emerger y a cobrar relevancia por sobre el resto, gracias al apoyo del GOU, va subiendo en la estructura, es decir primero como Secretario de trabajo y provisión social después como subministro de guerra después ministro de guerra y así iba subiendo de cargos. Después el general Avalos apresa a Perón porque no quería que continuase con sus acciones secretas con los nazis y la financiación de propaganda del mismo carácter. Así es que lo encierran en la cárcel de la isla Martín Garcías. El que ya estaba de novio con Evita contó con su apoyo para organizar un paro general y huelga por parte de los obreros (Perón mientras fue secretario de provisión social y trabajo compro el afecto de todos ellos) para exigir la liberación de Perón fue así que un 17 de octubre de 1945 se produce el regreso de Perón ese día es recordado como el día de la lealtad.
Cuando de Perón hablamos, se me vienen a la mente cantidad de hechos y personajes que de alguna manera marcaron la ruta de nuestro país. Y para poder explicar el ascenso del General Perón primero debemos tratar de comprender lo siguiente.
Del año 1930 al 1943 hubo una etapa conservadora en la que se acumulo muchísimo capital y el país creció considerablemente. Es cierto también que la desigualdad social fue grande y esto sirve para explicar que en el país hubo dos puntas extremas: una fue la acumulación de capital, aunque luego sobrevino una etapa de distribución con Perón, en 1943, y nos fuimos al lado opuesto, en la que el crecimiento paró, pero se distribuyó a aquellos que estaban excluidos del capitalismo “salvaje”. Esto refleja los dos extremismos que hubo; la acumulación en un principio y luego la distribución. Extremismos que nunca nos permitió conocer el equilibrio entre una cosa y otra. Antes de que comience lo que yo llamo “etapa distributiva con Perón”, hubo 3 figuras políticas emblemáticas;
El primero fue Agustín Pedro Justo (1876-1943), militar y político argentino, presidente de la República (1932-1938). Nació en Concepción del Uruguay, Entre Ríos. Fue profesor y director del Colegio Militar, fue ministro de Guerra con Marcelo Torcuato de Alvear (1922-1928). Participó en 1930 como comandante en jefe del Ejército en la revolución acaudillada por José Félix Uriburu, que derrocó al presidente Hipólito Irigoyen (1928-1930), con un ejército que se podría decir que era lo más parecido a las SS que pudo haber, recordemos que los mejores oficiales que salían del ejército eran becados a Berlín en donde se desempeñaban como oficiales en sus primeros años como militares. Es importante destacar la relevancia que le dio Justo al ejército, que en esos años no tenia grandes participaciones en la política nacional. Ya estábamos en los primeros años de la etapa conservadora. Para Principios del año 1943 Justo muere y continúa Marcelo Torcuato de Alvear.
Marcelo Torcuato de Alvear (1868-1942) fue político argentino, presidente de la República (1922-1928). Nació en Buenos Aires. Nieto del libertador Carlos de Alvear, militó, desde 1890, en la Unión Cívica Radical, Y era quien manejaba el partido. Cuando muere, continuando con el mismo triste final de Justo.
Luego aparece Roberto María Ortiz (1886-1942) se doctoró en Derecho en 1906 y resultó elegido diputado de 1920 a 1924. Tras ser ministro de Obras Públicas (1925-1928) y ocupar la cartera de Hacienda (1935-1937), fue elegido presidente de la República en 1938; durante su mandato se esforzó por restablecer la autenticidad del sufragio, por lo que tuvo que hacer frente a disturbios populares en Catamarca y Buenos Aires. Durante la II Guerra Mundial (1939-1945) mostró una clara inclinación aliadófila se doctoró en Derecho en 1906 y resultó elegido diputado de 1920 a 1924. El problema más gran que tubo Ortiz fue que llego al poder con diabetes y en ese tiempo la insulina recién estaba apareciendo en el país y le valió la vida.
Antes de morir, Ortiz, ya había delegado el poder en el vicepresidente Ramón Castillo (1873-1944), político y abogado argentino, presidente de la República (1942-1943). Nacido en Catamarca, cursó estudios secundarios en su ciudad natal y de derecho en Buenos Aires, doctorándose en Jurisprudencia en 1897. Ejerció varias magistraturas de 1907 a 1918. Fue profesor en las universidades de Buenos Aires y de la Plata. Militó en el Partido Demócrata Nacional. Fue senador entre otros desempeños. Las cosas para castillo no fueron fáciles primero porque tuvo que afrontar la perdida de los 3 referentes políticos que habían sucedido a Irigoyen y de no haber sido así hubieran pasado dos cosas; una perón no hubiese podido entrar tan fácilmente y con la cancha libre para gobernar, dos el país se hubiera inclinado a los futuros ganadores de la segunda guerra mundial, hay que tener en cuenta eso, el mundo estaba en plena guerra y argentina hasta la muerte de Ortiz había perfilado a ser un país pro-aliados, entre otras cosas en el país como en otros tantos las divisiones ideológicas que se daban eran entre germanófilos y aliadófilos cuando entra perón en 1943 inclina al país hacia lo germanófilos lógicamente porque el era del colegio militar. El durante el traspaso de presidencias que se fueron sucediendo con Justo, Alvear y Ortiz estaba en Italia donde o casualidad estaba el régimen de Benito Mussolini y ¿que iba a estudiar un coronel joven en Italia? ¿La vida de John Murray Thomas? NO nada más ni nada menos que el fascismo italiano. De ahí es de donde Perón heredó de alguna manera tantas de las cosas que se podían ver en sus desfiles y actos políticos. Bueno, la cancha estaba libre para el genio político de Juan Domingo Perón quien como di a entender anteriormente simpatizaba con los nazis lo que le permitió prolongar la tendencia que se venia gestando desde sus inicios. A principio de los años 40 en el ejercito se comienza a armar una contra-logia llamada GOU grupo de oficiales unidos, y digo contraloría porque ya se había formado una logia anteriormente llamada San Martín. Perón comienza a emerger y a cobrar relevancia por sobre el resto, gracias al apoyo del GOU, va subiendo en la estructura, es decir primero como Secretario de trabajo y provisión social después como subministro de guerra después ministro de guerra y así iba subiendo de cargos. Después el general Avalos apresa a Perón porque no quería que continuase con sus acciones secretas con los nazis y la financiación de propaganda del mismo carácter. Así es que lo encierran en la cárcel de la isla Martín Garcías. El que ya estaba de novio con Evita contó con su apoyo para organizar un paro general y huelga por parte de los obreros (Perón mientras fue secretario de provisión social y trabajo compro el afecto de todos ellos) para exigir la liberación de Perón fue así que un 17 de octubre de 1945 se produce el regreso de Perón ese día es recordado como el día de la lealtad.